Hace poco más de un año empecé a interesarme por el Patchwork. Todo comenzó viendo colchas en Internet, luego, en un viaje a Madrid
visité tiendas especializadas donde vi maravillas y me compré un libro para
aprender en casa hasta que por fin, me apunté a un curso para que me enseñara
una profesional. El libro no me animaba mucho, no fue un buen estímulo. Sin
embargo, empezar el curso fue como un vicio, en los ratos libres, cojo la labor
y me pongo a coser.
Cuando empiezas un proyecto de Patchwork, debes tener claro
que la paciencia es tu mejor aliada. “Ah, sí ¿¿porqué?? ¿¿No parece difícil coser
retales cuadrados entre sí??”, me decían ciertas personas. Eso ocurre cuando no
sabes lo que es de verdad el arte del Patchwork.
Para realizar el proyecto (una colcha para una cama de 90 cm),
necesito 15 bloques confeccionados con retalilos de tela de diferentes formas.
Cada retal debe ser cortado, marcado y cosido, en mi caso, a mano.
¡¡¡Todo un trabajo de precisión!!!
¡¡¡Todo un trabajo de precisión!!!
Os dejo una foto con la vista global de los bloques, más
adelante os comentaré algo sobre cada uno de ellos.





